El diseño metodológico es la columna vertebral de cualquier estudio. Un error en esta fase puede invalidar meses de recolección de datos. Aquí te mostramos cómo trazar una ruta segura desde tu idea inicial hasta un manuscrito publicable.
Del problema al objetivo medible
Toda investigación nace de un "vacío de conocimiento". El secreto para una metodología sólida es redactar un objetivo que dicte el método. Si tu objetivo empieza con "Analizar la relación entre...", tu camino es casi seguro cuantitativo. Si es "Explorar las vivencias de...", te diriges hacia lo cualitativo.
Elegir el diseño según la evidencia
Cuantitativo
Para probar hipótesis, medir frecuencias y buscar causalidad estadística.
Cualitativo
Para comprender fenómenos complejos desde la perspectiva de los actores.
Mixto
La integración de ambos para obtener una visión holística del problema.
Variables y Control de Sesgos
Identifica tus variables (dependientes, independientes y extrañas). En ciencias de la salud o sociales, es vital asegurar la validez (que el instrumento mida lo que dice medir) y la confiabilidad (consistencia de la medición).
El rigor del reporte (Checklists Internacionales)
Las revistas de alto impacto exigen que sigas normativas de reporte estandarizadas. Asegúrate de conocer la que aplica a tu estudio:
- CONSORT: Para ensayos clínicos aleatorizados.
- STROBE: Para estudios observacionales.
- PRISMA: Para revisiones sistemáticas y meta-análisis.
- COREQ: Para investigación cualitativa.
¿Tu diseño metodológico es a prueba de errores?
No arriesgues tu investigación. Revisamos tu propuesta, definimos tus variables y diseñamos el plan de análisis estadístico antes de que recojas el primer dato.
Consultar por WhatsApp